Alumnado de Alhendín en Atenas


VIAJE CULTURAL A ATENAS
El pasado 8 de febrero un grupo de estudiantes de Humanidades, la mayoría de griego clásico, emprendió viaje a la capital de Grecia, con objeto de ver in situ aquellos lugares que en nuestro imaginario cultural encarnan el origen de la civilización occidental.
El viaje prometía ser intenso de antemano, pues de las seis noches que íbamos a pasar fuera, cuatro estaríamos en la ciudad de los dioses y las dos restantes se emplearían en los desplazamientos, para aprovechar al máximo nuestra estancia en Atenas.
Una vez allí, la sorpresa no desapareció de nuestro rostro en ningún momento. A pesar de ser viajeros del siglo XXI, provistos de nuestros móviles y con una planificación exhaustiva del viaje, hubo muchos momentos en que la belleza y la historia de lo contemplado despertó en nosotros el espíritu aventurero de los viajeros románticos, a la búsqueda de paraísos perdidos.
La ciudad antigua, coronada por la Acrópolis y su magnífico templo dedicado a Athenea Parthenos, salía a nuestro encuentro en las idas y venidas por los barrios populares de Plaka, Psirí y Monastiraki, cuyos comercios, Kebabs y calles estrechas impregnan Atenas de sabor oriental.
No nos defraudaron los templos de Zeus Olímpico ni el Theseion en el ágora antigua, ni, por supuesto, el Partenón, a pesar de los estragos del tiempo. Y gracias a las visitas a los museos de La Acrópolis y el Arqueológico reconstruimos en nuestra imaginación la magnificencia de los tiempos antiguos.
En nuestro viaje a Grecia no podía faltar la visita a una de las muchas islas griegas que pueblan el Egeo, por lo que desde el Pireo navegamos rumbo a Egina, la antigua rival de Atenas, en donde visitamos el bello templo de Afaia “la Invisible”.
En resumen, Atenas ha dejado en nosotros la impronta de una ciudad de ritmo pausado y rostro amable, en donde historia, mito y realidad se funden en proporciones iguales bajo la cadencia de una lengua en la que aún seguimos reconociendo a Platón, Apolodoro o Jenofonte. Hemos vuelto de Atenas pero nuestra mente aún sigue allí.


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